Estos juegos se juegan tanto con los oídos como con los dedos. Hay que tocar en el momento exacto en que llega la nota, repetir una pequeña melodía en orden, reconocer un instrumento o componer tu propia canción eligiendo sonidos. El tempo lo guía todo: si sigues el ritmo, los aciertos se encadenan. La escucha, la memoria auditiva y la coordinación progresan juntas. Los juegos de escucha sencillos son adecuados hacia los 4 o 5 años, mientras que los retos rápidos interesan a los mayores. Es mejor jugar con el sonido activado, con auriculares si hace falta. Y cuando la pantalla se apaga, la música sigue: cantar o dar palmas juntos prolonga la diversión.
Este sitio usa datos técnicos, necesarios para jugar. Con tu permiso, Google Analytics cuenta las visitas y las partidas (estadísticas), y Google AdSense puede guardar cookies para mostrar publicidad no personalizada (nunca dirigida). Rechazar no te impide jugar. Si tienes menos de 15 años, pide a tu madre o a tu padre que elija.