Juegos de carreras
Llegar primero a la meta o ser más rápido que el cronómetro: ese es el objetivo. Según el juego, conduces un vehículo, haces galopar a un animal o corres a pie, tomando cada curva con cuidado y evitando lo que frena. La pista se descubre mientras avanzas, y cada intento ayuda a encontrar las mejores trayectorias. Los reflejos, la anticipación y el control de los pequeños gestos, con el dedo o con el teclado, se afinan vuelta tras vuelta. Las carreras en las que basta con dirigir son adecuadas desde los 5 o 6 años; los recorridos más técnicos apuntan más bien a los niños de 8 años o más. Un buen piloto se sabe su pista de memoria: repetir el mismo recorrido para ganar unas décimas de segundo enseña a mejorar paso a paso.


